viernes, 10 de enero de 2025

LAS AGUAS - (Mención Honrosa 9° Concurso de Poesía Lucila Godoy Alcayaga: Campesina Nuestra - 2024)

 

Agua,

ahora simplemente soy de agua; 

un viaje imperecedero 

que, de la noche a la mañana, 

como torrente ancestral

cruza por orillas imprudentes, 

encumbrado diáfano

para amanecer rendido,

siendo aquella llovizna

que lava tus pies.

 

¿Qué va a ser de nosotros esa penosa madrugada, 

cuando ya no vengas a saludar?

 

Puede que pasemos al olvido,

con los extremos descoloridos

y cansados de buscar

aquellos causes milenarios

con los que tantas veces

nos apaciguaste la sed; 

esos por donde solías transitar,

libre, calmado, colmado, 

con el alma al viento,

chorreando la vida

por llanuras, valles y humedales.

 

Puede que seamos sombra

en las alturas del tiempo, 

consumiendo el aire

mientras intentamos

recordar cuándo y dónde

solía residir aquella inmensidad

que alguna vez se llamó

simplemente mar; 

con los ojos alargados

y las ideas malgastadas,

trazaremos líneas inexactas,

colorearemos contornos imaginarios

con tonos que ya no existirán,

porque será muy tarde,

y no recordaremos

absolutamente nada.

 

¿Qué va a ser de nosotros esa oscura tarde, 

cuando ya no pases por este lugar?

 

¿Quién ira a saber,

dónde encontrarán refugio

aquellas bocas lascivas,

tan entregadas, tan cómplices 

y que arrimadas

al secreto de tus orillas confidentes 

de río volcánico,

de mar desbocado,

de lluvia sin argumentos, 

sobrevivieron mil veces

aturdidas por tanto amor?

 

¿Dónde encontrarán cobijo

tantas criaturas huérfanas

que descansan en tus años, 

en tus confines, en tus posadas, 

y todo cuanto fluye bajo tu manto?

 

¿Acaso hay alguna forma

de dar la vuelta atrás?

Es necesario, es imperioso

que me cuentes tu secreto. 

Porque no siempre voy a estar,

y soy poco más que perecedero,

me agoto con la rapidez de la sal,

y quiero tener la certeza

de que vas a estar bien.

Necesito irme en paz,

sabiendo que pese a todo

algo estamos haciendo bien. 

 

El futuro esplendor,

las lluvias del sur,

los fiordos australes 

y la furia de los ventisqueros

abren su caótico cause

a través de estas venas,  

y siento que estoy más vivo que ayer,

porque hoy, ya soy agua. 

Porque ahora,

simplemente soy de agua.

 

 

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