Te acostumbraste a leer
mi nombre escrito al revés,
las flores que adornan mis pies
son signos que no quieres ver.
Un largo aliento que esta vez
te muestra todo,
todo lo que hay que saber.
El arma en la cabeza está
cargada como un animal,
que muerde por disimular
que es solo un simple mortal.
Detalles del futuro infame,
acorralado en medio
de este tobogán.
La dulce espera de un reloj
que muerde como conclusión,
el aire se corta en la piel,
la muerte es como un carrusel.
No sabes cuánto he lamentado
las verdades ciegas
que vimos pasar.
Despierto cuando muere el sol
Y nada,
nada puede sentirse mejor...
Te acostumbraste a leer
mi nombre escrito al revés,
mi nombre escrito al revés,
te acostumbraste a leer...
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